En 1979, Sony lanzó el TPS-L2, presentando al mundo la escucha estéreo privada a través de un reproductor de casete compacto y auriculares. Los primeros modelos establecieron la fórmula central de portabilidad ligera y audio personal que definiría toda la categoría.
TPS-L2
El TPS-L2 fue el primer Walkman de Sony, lanzado el 1 de julio de 1979 como un reproductor de casete estéreo solo de reproducción construido a partir del cuerpo de la grabadora Pressman TCM-600. Sony eliminó los circuitos de grabación y concentró la máquina por completo en la escucha, con un cuerpo metálico azul y plateado alimentado por dos pilas AA. Su transporte por correa ofrecía una reproducción estable de casetes, mientras que las dos salidas para auriculares fomentaban la escucha compartida y el botón Hotline activaba un micrófono integrado para hablar brevemente sin quitarse los auriculares. Pertenece al momento anterior a que el Walkman fuera realmente una categoría, cuando Sony todavía probaba si la escucha privada en movimiento podía convertirse en un hábito masivo. Lo importante del TPS-L2 no fue tanto la sofisticación técnica como la claridad de propósito: cambiar versatilidad por portabilidad e inmediatez. Se siente menos como un miembro terminado de una familia de productos y más como la máquina que, casi por accidente, abrió la puerta a todo lo que vino después.
En 1979, el Walkman comenzó como un prototipo interno convertido en realidad comercial. El lanzamiento creó la base para la expansión explosiva de la categoría en los años inmediatamente posteriores, aunque también ató a Sony a un camino centrado en el casete que más adelante tendría que renegociar.