En 1984, los primeros modelos Discman de Sony finalmente llegaron a los compradores, marcando el momento en que el audio en CD salió del hogar por primera vez. Estas primeras máquinas se centraban en demostrar que la idea podía funcionar, equilibrando un rendimiento láser estable con las exigencias de la portabilidad real.
D-50
El D-50 es el primer reproductor de CD portátil de Sony, lanzado en 1984. No tiene batería integrada y funciona conectado a una batería externa. Cuenta con una salida de línea y dos salidas para auriculares y admite la reproducción básica de CD. Carece de amortiguación de vibraciones, por lo que requiere una colocación estable durante la reproducción. Debido a su limitada fuente de alimentación, fue diseñado más para uso fijo que para portabilidad. Presenta las limitaciones de los primeros reproductores de CD portátiles.
Para finales de 1984, el audio portátil digital ya no era solo una teoría. Elevó de inmediato las expectativas de la escucha personal, aunque el hardware todavía arrastraba limitaciones evidentes que los modelos posteriores tendrían que resolver.
