Para 1994, Sony estaba construyendo directamente sobre las mejoras técnicas recientes para hacer al Discman todavía más compacto y eficiente en consumo. La línea ya ofrecía un rendimiento convincente sin llamar constantemente la atención sobre la ingeniería que había detrás.
D-535G
El D-535G tomó una dirección diferente al inclinarse hacia funciones de estilo karaoke, agregando opciones de cancelación de voz, entrada de micrófono y una interfaz más divertida que los reproductores estándar centrados en música que lo rodean. La pantalla y los controles reflejaban ese cambio claramente, por lo que la máquina parecía más cercana a un dispositivo de entretenimiento portátil que a una Discman convencional construida para escuchar en solitario. Incluso después de que la fórmula central del CD portátil se estabilizara, todavía había espacio para ramas laterales como esta. El D-535G pertenece al extremo más divertido de la línea, donde el formato podría inclinarse hacia el uso social y la novedad sin necesidad de justificar más su funcionalidad básica. Es un buen recordatorio de que no todos los Discman intentaban ser más serios.
1994 mostró al CD portátil en uno de sus momentos más convincentes, cuando la comodidad por fin igualó la promesa del formato. Esa madurez llegó justo cuando empezaba a crecer la presión externa de la escucha basada en archivos.
