Para 1988, Sony estaba ampliando la gama Discman para adaptarse a más situaciones de escucha y a más presupuestos. Una mejor ergonomía y un rendimiento más constante ayudaron al formato a convencer a oyentes que antes lo habían descartado por considerarlo demasiado delicado.
D-20
El D-20 es un reproductor de CD portátil compacto construido sobre la misma plataforma. Cuenta con controles sencillos y un diseño delgado y admite la reproducción básica de CD. El mecanismo de transporte es compartido por varios modelos de la misma época. No cuenta con amortiguación de vibraciones y está diseñado para uso en un entorno estable. Mantiene una configuración simplificada como base para modelos derivados.
D-30
El D-30 es un reproductor de CD portátil de gama media construido sobre la misma plataforma que el D-20. Mantiene el mismo mecanismo y tamaño de carcasa, con ajustes en el acabado exterior y el sistema de control. La reproducción se mantiene dentro del rango de un reproductor de CD estándar y no cuenta con amortiguación de vibraciones. Se posiciona como un modelo intermedio entre configuraciones básicas y de gama alta.
D-40
El D-40 es un reproductor de CD portátil basado en el D-20, con exterior y acabado revisados. Mantiene un chasis compacto y controles básicos, con ajustes en el acabado y la configuración. La reproducción se mantiene dentro del rango de un reproductor de CD estándar y no cuenta con amortiguación de vibraciones. Se posiciona como un modelo intermedio diferenciado por su exterior sin alterar la funcionalidad básica.
D-82
El D-82 es un reproductor de CD portátil que solo admite CD de 8 cm. Su tamaño compacto se logra por el uso de discos más pequeños y no admite CD de 12 cm. La reproducción se mantiene dentro del rango de un reproductor de CD básico y no cuenta con amortiguación de vibraciones. Su diseño prioriza la miniaturización con compatibilidad limitada.
D-88
El D-88 es un reproductor de CD portátil con chasis compacto que admite CD de 12 cm y 8 cm. Su tamaño es menor que el diámetro del disco y, al reproducir un CD de 12 cm, parte del disco queda expuesta en el borde exterior. La reproducción se mantiene dentro del rango de un reproductor de CD estándar y no cuenta con amortiguación de vibraciones. Su diseño prioriza la miniaturización, con limitaciones físicas derivadas de su tamaño.
D-150
El D-150 es un reproductor de CD portátil con mejoras en resistencia a vibraciones y alimentación. Incorpora un mecanismo de protección contra golpes que reduce los saltos durante la reproducción. El sistema de alimentación se ha revisado, mejorando la portabilidad. La reproducción se mantiene dentro del rango de un reproductor de CD estándar y utiliza controles básicos. Se posiciona como un modelo orientado a uso portátil.
1988 fue uno de esos años en que el Discman dejó de sentirse como una novedad y empezó a sentirse como una opción viable. La línea preparó el terreno para la fase de consumo más estable que vendría después, aunque las limitaciones propias del formato seguían ahí.
