Para 1985, Sony ya estaba respondiendo a las primeras quejas sobre el consumo de batería y el tamaño. Los modelos de ese año introdujeron mejoras graduales en eficiencia energética y manejo que respondían a las frustraciones más comunes de los usuarios reales.
D-50MkII
El D-50MkII es la versión que hizo que la idea original del CD portátil de Sony pareciera menos una demostración técnica y más un producto terminado. El paquete recargable BP-200 empotrado limpió uno de los compromisos más incómodos del primer modelo e hizo que toda la máquina pareciera más autónoma, mientras que los componentes internos reelaborados refinaron el transporte y la sección digital sin cambiar el carácter básico del reproductor. El CD portátil ya no se considera una curiosidad aislada. El D-50MkII ayudó a que el nombre Discman empezara a consolidarse y acercó al reproductor a algo con lo que realmente podría vivir en vez de apenas mostrárselo a la gente durante cinco minutos. Todavía pertenecía a la era anterior al anti-salto y aún requería un poco de cuidado, pero la categoría había empezado a parecer real.
D-700
El D-700 es un reproductor de CD compacto de alta fidelidad ubicado como una de las unidades más pequeñas de la primera gama de CD de Sony orientada al hogar. Con carga frontal y alimentación de CA, ofrecía funciones automáticas de búsqueda de música, reproducción aleatoria y repetición, una pantalla digital y una salida de línea con su propio control giratorio de volumen, todo dentro de un chasis que se comportaba más parecido a un componente en miniatura para un escritorio o mesita de noche que a un portátil que funciona con baterías. Sony todavía está averiguando hasta qué punto se podrían reducir los discos compactos sin convertirlos completamente en una categoría portátil. El D-700 se encontraba en ese período de superposición en el que la línea portátil y la línea japonesa compacta aún no se habían separado por completo. No es tanto un Discman en el sentido cotidiano como una máquina doméstica compacta construida durante la misma época.
1985 inició el largo proceso de convertir un concepto llamativo en algo con lo que la gente realmente pudiera convivir. Esos primeros ajustes prácticos dejaron claro cuánto trabajo quedaba por delante si Sony quería que el formato se sintiera confiable y no experimental.
